Mi maestra Canela, una gata sabia.


Ayer se celebró el día del Maestro… así que aproveché para escribir esta entrada en homenaje a mi querida gata Canela porque es una gran maestra de vida.

Canelita, al igual que su “hermanita” Nova, me cayó del cielo. Las dos son gatitas que adopté. A Novita me la encontré yo misma cerca a mi casa en Medellín cuando era una pequeña bebecita, tan diminuta que me cabía en una mano, ahora la tienen mis papás en Pereira y se convirtió en toda una princesa, no solo por como la tienen de consentida sino porque es hermosa, blanca grisácea, peluda de ojos azules grandes y redondos con un sensual caminado. Y a Canelita la adopté ya siendo grande, nadie la quería precisamente por eso: porque ya no era bebé, al final de esta historia les contaré en detalle su trágica infancia. Ella es otra princesa, porque es la reina en mi casa en Medellín y además porque es divina igual que la hermana, de pelo largo café, brillante y suave y de unos ojos marrones grandes y redondos. A las dos las amo y a las dos les he aprendido muchas cosas, más que todo a Canela porque la mayoría del tiempo estoy con ella.

En Julio de 2011 estuve en el Tayrona (ya escribí sobre el aqui) y el Tayrona me enseñó que si quiero escuchar al universo, lo único que tengo que hacer es observar, silenciar mi cerebro y sentir. Y así fue como empecé a escuchar a Canela.

Casi todas las mañanas, Canela me despierta con un besito en la nariz, si no es un besito se acuesta encima o al lado mío, y yo me despierto feliz!… Con esto aprendí a saludar cada mañana con cariño y una sonrisa a todas las personas con quienes me encuentre, una buena sonrisa puede mejorar el día de cualquier persona

Todas las mañanas nos levantamos y Canela lo primero que quiere es que le abra la ventana, yo se la abro y ella de inmediato sale a tomar el aire fresco y se le nota el éxtasis que siente recibiendo el vientecito en la cara. Al final de este párrafo hay un video hermoso de ella disfrutando de esos frescos aires matutinos. La primera vez que fui consciente de lo que hacía, se me salieron un par de lágrimas porque yo ni cuenta me daba si había viento o no… y ella disfrutaba cada instante de ese viento en su cara, era feliz con ese detalle de la naturaleza con ella… y yo completamente ciega al respecto, ni cuenta me había dado que era un detalle de la naturaleza conmigo también. Así que aprendí de qué se trataba eso que siempre me han dicho acerca de ser feliz disfrutando los pequeños detalles. Llevaba toda mi vida tratando de entenderlo e interiorizarlo y Canela ya lo sabía.

A Canela siempre la veo aprendiendo de todo lo que yo hago. Si empaco un producto para enviar, si taladro un hueco en la pared, si lavo la loza, si tiendo la cama, si arreglo el closet, haga lo que haga, ella siempre está ahi viendo qué es lo que hago y si puede, intenta hacerlo también porque se sube y camina encima de todo lo que yo esté haciendo, especialmente si estoy haciendo algún trabajo de fotografía. Una vez la vi aprendiendo de física del movimiento mientras pateaba por un extremo el teléfono inalámbrico y se quedaba viendo y analizando cómo el teléfono giraba al rededor de su centro. Así que aprendí tres cosas: La primera es que hay que interesarse en las actividades y labores de quienes me rodean para acercarme más a ellos. La segunda es que todos los días de mi vida debo aprender algo nuevo, nunca dejar de ser curiosa y hacer descubrimientos en las cosas que parecen más simples. La tercera es que el alumno también puede ser mi maestro

Canelita es una reina, su forma de caminar es muy glamourosa y derecha, saluda a todas las personas que llegan a mi casa e intenta siempre sorprenderlas con sus acrobacias y contorsiones. Todo el mundo se acuerda de ella, todo el mundo quiere fotos con ella, ha salido en el periódico y en la tele varias veces y tiene  más de 200 seguidores en facebook! Con esto aprendí que yo también debo ser una reina, mi apariencia debería ser impecable y debo hacer que las personas me extrañen cuando yo no esté y admiren la persona que soy, porque a esta vida vinimos a dejar huella. Si no dejamos huella es como si prácticamente no hubiéramos existido.

Canelita vivió en las calles de Medellín aproximadamente un año desde el comienzo de su vida. En su lucha por sobrevivir, un día intentó cazar uno de los pájaros a los que una señora les ponía comida en la calle. Furibunda la señora, salió a perseguir a mi princesa con una escoba para evitar que cazara sus pájaros, le pegó tanto que le tumbó sus dientecitos de arriba. Canela no tiene sus largos colmillos, no quedó prácticamente nada de ellos. Para completar el feroz castigo, la salvaje señora procedió a espantar a mi niña echándole agua caliente y la dejó tirada en la calle, moribunda, hasta que Doña Rocío, una bondadosa veterinaria la recogió para llevarla a su casa hasta que Canela se recuperó del todo. Ahi fue cuando empezaron a buscarle un nuevo hogar, estuvo un tiempo con Isa, una niña que le ofreció su hogar de paso y ahora somos muy buenas amigas… cuando Canela llegó a mi, me enamoré perdidamente de ella y no pude dejarla ir.

Mi niña es una gata feliz y eso es lo que más admiro de ella. En Kung Fu Panda aprendí que “El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un regalo y por eso lo llamamos presente” Canela lo sabe y por eso superó su oscuro pasado, sin odiar a los humanos, sin recordarlo y deprimirse por el, sin sentirse menos que otros gatos y que otras personas. Ella vive su vida AHORA, duerme tranquila, juega en todo momento y agradece día a día tener una mamá que la ama, una mamá que es completamente feliz con ella y disfruta cada momento que comparten juntas. Esa orgullosa madre, obviamente soy yo.

En su facebook pueden ver muchas muchas fotos: http://www.facebook.com/candelera

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10 thoughts on “Mi maestra Canela, una gata sabia.

  1. Hermosa!
    Me fascinó este post; el video, lo que escribiste, las fotos; todo!

    Es cierto, uno muchas veces se olvida de todas las cosas que el mundo nos da, y curiosamente, los animales nos ayudan a recordarlas.

    • Ay queri, me dio escalofrio leer esto… cuando ella hacía eso en la ventana yo vivía en el 2do piso y a ellos no les pasa nada. Ahora vivía en un piso 15 y obviamente nunca la abría… pero por cosas de la vida sucedió y cayó… ahora tristemente no está con nosotros.

  2. Me encanto, tan bella canela que no odia a lo humanos, apesar de la crueldad de algunos, tambien le toco tu bondad y amor. tu eres un regalo para canela.

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